Dos libros nos ofrecen una extensa cartografía de las derivas a las que se exponen las derechas; personajes, movimientos, redes, imágenes, lenguajes, con un glosario de términos para decodificar o traducir.
Pablo Stefanoni en su libro “¿La rebeldía se volvió de derecha?” expone la actualidad de las derechas y de las izquierdas donde los conceptos expresan una polifonía habitada por una gran confusión: el avance de lo políticamente incorrecto desde el cual ya nada sorprende, pero convive ante el escándalo de los que temen convertirse en víctimas del comunismo o del populismo.
Afirma entonces que: “Reagan y Thatcher eran parte de una generación de políticos anticomunistas fuertes. Ese anticomunismo se debilitó, sin duda, tras la caída del Muro de Berlín y esa fuerza se desintegró, básicamente porque también lo hizo el comunismo. No obstante, para una parte de las nuevas derechas radicales, el comunismo ha vuelto bajo la forma de marxismo cultural y es necesario retomar esos combates con la misma energía.”

Stefanoni pretende dar cuenta, entonces, de las transformaciones en el mundo de las derechas, se enfoca en la incorrección política como forma de revuelta antiprogresista. ¿Por qué los libertarios han girado a la extrema derecha siguiendo la tradición del Estado mínimo llegando en algunos casos a proponer su abolición? Reaccionarios, autoritarios y filofascistas hablan hoy en nombre de la libertad, junto al avance de una derecha argentina desacomplejada que se acerca cada vez más a la juventud. Otro tema que expone es el vínculo entre la sexualidad y la extrema derecha, un “homonacionalismo” una derecha gay friendly que podemos observar en Europa a través de la manera en que sectores de la extrema derecha buscan atraer el apoyo de grupos gay-lésbico con un discurso en defensa de los valores occidentales, y desde esa plataforma utilizarlo en su lucha contra la inmigración y el multiculturalismo.
En su Epílogo el libro abre varias interrogaciones, qué hacer: ¿discutir con las nuevas derechas, ignorarlas o denunciarlas? “Como parte de la galaxia de la derecha alternativa, en su sentido amplio, los neorreaccionarios hace unos años concitaron numerosos artículos de análisis. Esta subgalaxia de las derechas radicales está vinculada al mundo tecnológico de Silicon Valley, que incluye investigaciones en ciencias cognitivas. Sus referentes cuestionan la democracia y la igualdad y no suelen hablar con los medios.”. “Los grandes textos y archivos fueron reemplazados por libros o fragmentos de libros colgados en la nube, videos de YouTube, posteos más o menos efímeros en plataformas como 4chan o Twitter, artículos en revistas electrónicas, memes, etc.” .
Otro libro de reciente aparición enfoca estas cuestiones sobre las feministas de las nuevas derechas: Sin padre, sin marido y sin estado es el resultado de la investigación de Melina Vázquez y Carolina Spataro. En la introducción se analiza el ascenso de Milei y la agenda antigénero y todo lo que expresa un feminismo liberal-libertario. Las autoras dicen: “Este libro es sobre mujeres que militan y se organizan en torno a una agenda propia en los espacios que se encuentran más a la derecha del espectro político de la Argentina. Algunas de ellas, sobre todo las más jóvenes, se definen feministas. Todas votaron a Javier Milei en las elecciones presidenciales de 2023, algunas en primera vuelta, otras después de haber optado por Patricia Bullrich. Todas se definen liberales, no mileístas, y parten de un diagnóstico (…) es una agenda pendiente para el liberalismo…”.
Los argumentos son variados, acerca de los motivos por los cuales mujeres (jóvenes y no tanto) deciden militar en un partido de derecha para salvar al liberalismo del conservadurismo, o para diferenciarse de otros espacios políticos partidarios. Resulta una contradicción, más dentro de este universo confuso de categorías y definiciones que son contradictorias. Seguramente hay que re-escribir diccionarios y ver si es posible, por ejemplo, ser feminista de derecha. “Estas jóvenes practican un feminismo inesperado –y no muy bienvenido- en los mundos liberal-libertarios, que muchas veces les vale acusaciones: son sospechadas de ser ‘zurdas’ o ‘marxistas culturales’ y en ocasiones sufren funas (cancelaciones) en redes.” Plantean las investigadoras.
El recorrido por diferentes experiencias de este fenómeno aporta un material interesante para abordar la complejidad de la crisis de representación y de la desvinculación de las palabras con los conceptos, sugiere -a mi modo de ver- una novedosa manera de encarar (por su actualidad) la sugestiva fórmula foucaultiana de la separación de las palabras con las cosas. ¿Cómo es posible que alguien se autocomprenda feminista en un ámbito político que rechaza y reniega de la lucha histórica por los derechos de las mujeres, sus reivindicaciones y conquistas? En principio podemos advertir que ante la imposibilidad de ubicarse en un grupo militante se opta por aquél que le ofreció un lugar, aunque ese territorio tarde o temprano pueda resultar adverso a sus intereses y motivaciones.
A modo de cierre de toda la presentación, Vázquez y Spataro afrontan la diversidad que habita el tema: “Como pudimos advertir, agendas que son centrales y requieren acuerdos indispensables para otras coordenadas feministas no funcionan del mismo modo entre las mujeres que entrevistamos. Este espacio de militancia se organiza en torno a otros temas y habilita combinación impensable para otros grupos: se puede ser feminista liberal y no estar de acuerdo con la interrupción voluntaria del embarazo (..) En cuanto a la agenda de diversidad sexual, los matices son, sobre todo, generacionales (..) Hay un hilo común en presentarse como ‘gay liberal’ o ‘gay de derecha’, como se lee en los carteles que llevan a las marchas y ser ‘feminista liberal’. Ambas son conjunciones impensadas e incluso impugnadas, en otros espacios de activismo.”
Dos libros que nos ofrecen una extensa cartografía de las derivas a las que se exponen las derechas; personajes, movimientos, redes, imágenes, lenguajes, con un glosario de términos para decodificar o traducir la terminología de la derecha en general, lo que resulta ser una gran “caja de herramientas” para abordar el discurso y los relatos actuales de sus representantes. Para Stefanoni la propuesta es “Sumergirnos en las galaxias derechistas y explorar en sus mensajes, en su economía de las emociones y en el discreto encanto de su nihilismo para repensar algunos de los problemas con los que nos enfrentamos en la actualidad.”. Para Vázquez y Spataro se trata de “…una invitación a recorrer esta experiencia bajo el supuesto de que constituye una herramienta valiosa para comprender aquello que existe, más allá de que nos parezca inverosímil, imposible o no nos provoque simpatía.”.
Melina Vázquez y Carolina Spataro Sin padre, sin marido y sin estado. Feministas de las nuevas derechas. Publicado por Siglo XXI, 2025.
Pablo Stefanoni ¿La rebeldía se volvió de derecha? Cómo el progresismo y la anticorrección política están construyendo un nuevo sentido común (y por qué la izquierda debería tomarlo en serio). Publicado por Siglo XXI, 2021.
